EDR ·
Curvas que hablan
La libertad no es un destino
Es el camino. Siempre lo ha sido.
Muchos creen que la libertad está al final del viaje.
Cuando llegas al faro, al desierto, al puerto, al destino soñado.
Pero quienes rodamos de verdad, lo sabemos: la libertad.
Se vive.
Curvaa curva.
Kilómetroa kilómetro. no se alcanza La libertad no es una meta en el mapa.
Es una sensación en el pecho.
Es el instante en el que eliges salir.
En el que dejas de mirar el reloj… y empiezasa mirar el horizonte.
Es no tener miedoa desviarte.
Es decir “sí” a lo desconocido.
Es confiar en que aunque no lo tengas todo claro, estás donde tienes que estar.
La libertad no es no tener normas.
Es saber cuáles necesitas… y cuáles puedes dejar atrás.
Cuando ruedas con alma, la moto deja de ser vehículo.
Y pasaa ser brújula.
Una brújula que no apunta al norte… sinoa lo que eres.
Y al final, te das cuenta de algo muy simple: la libertad no se encuentra al final del viaje… sino en cada vez que decides arrancar.