Curvas que hablan

EDR ·

Curvas que hablan

La curva perfecta

Cuando todo se alinea y desaparece el mundo.

Hay una curva que no se olvida.

No porque sea la más cerrada ni la más espectacular.

Sino porque algo ocurre ahí.

Algo difícil de explicar.

Vas entrando suave, trazando fino.

Sientes la moto responder como si fuera una extensión de ti.

El cuerpo acompaña.

La mirada anticipa.

Y de pronto, todo se vuelve silencio.

No hay pensamientos.

No hay pasado ni futuro.

Solo esa curva.

Solo ese instante.

Es como si el tiempo se estirara.

Como si el universo te dijera: “Esto es estar presente.

Esto es estar vivo. ” No hay foto de esa curva.

No hay testigos.

Solo tú, tu recuerdo… y una sensación que se queda contigo mucho después de haber salido.

La curva perfecta no se busca.

Se encuentra.

Y cuando lo hace, te recuerda por qué sigues rodando.