Curvas que hablan

EDR ·

Curvas que hablan

Respirar en marcha

Meditar con el casco puesto.

Rodar también es una forma de meditar.

No te sientas en postura de loto.

No cierras los ojos.

Pero el efecto es el mismo… o incluso más potente.

Porque cuando ruedas, la mente se calla.

Los pensamientos se ordenan sin esfuerzo.

Y el cuerpo se sincroniza con el presente.

El viento limpia.

El motor te ancla.

La carretera te guía.

No necesitas instrucciones, ni técnicas de respiración.

Solo dejarte llevar.

Y estar atento al latido de la moto y al tuyo propio.

A veces, después de una buena ruta, te das cuentad e que llevas horas sin pensar en nada.

Y eso… es un milagro en este mundo lleno de ruido.

Respirar en marcha no es un ejercicio.

Es un regalo.

Uno que solo se da cuando estás en movimiento… y en paz al mismo tiempo.